Cómo lo hacemos
- Nos envías tus facturas. Lo ideal son doce meses, para ver la estacionalidad y no solo el mejor mes.
- Reconstruimos tu perfil de consumo. Separamos término fijo, término de energía, peajes y cargos, para ver qué parte de la factura es estructural y qué parte depende de tu consumo.
- Comprobamos la potencia contratada frente a los máximos demandados reales. Aquí aparecen los dos errores clásicos: pagar por potencia que no se usa o sufrir penalizaciones por quedarse corto.
- Analizamos periodos y penalizaciones. Si tu actividad concentra el consumo en un periodo caro, se puede ajustar.
- Te damos el informe con las desviaciones encontradas y qué se puede corregir.
Qué necesitamos
- Las últimas facturas de luz, idealmente doce meses.
- El contrato de suministro y, si lo hay, el de acceso a la red.
- Las curvas de carga horaria del contador, si están disponibles.
- Datos básicos de la actividad: horarios, turnos y equipos principales.
Con las facturas y las curvas se puede hacer ya un análisis serio. El resto ayuda a interpretar por qué tu consumo es como es.
Qué te entregamos
Un informe claro, sin tecnicismos innecesarios, con tres bloques:
- Dónde estás pagando de más y por qué, con la cifra.
- Qué se puede corregir y qué efecto tendría en la factura.
- Qué no conviene tocar, porque ya está bien ajustado. También te lo decimos.
No vendemos una solución antes de analizar el problema. Si tu contrato está bien, te lo diremos y no habrás perdido nada.
Cómo encaja con el CAE
Son dos servicios distintos que se complementan bien:
- La auditoría de factura actúa sobre lo que ya pagas: busca sobrecostes en el contrato y en la potencia.
- El CAE actúa sobre lo que ya has ahorrado: monetiza el ahorro conseguido con una actuación de eficiencia.
Cuando analizamos una empresa, miramos las dos cosas a la vez, porque a veces la solución no está en cambiar de tarifa sino en consumir menos, y a veces al contrario. Puedes ver el detalle de la vía CAE en qué es un Certificado de Ahorro Energético.