Cómo funciona la colaboración
- Nos pasas el caso. Tipo de instalación, potencia, horas de funcionamiento y situación de partida. Con eso ya podemos estimar el ahorro.
- Te devolvemos el número. Cuántos kWh al año ahorra y qué ficha aplica. Tú decides si lo usas en tu oferta.
- Ejecutas la instalación como siempre, documentando el punto de partida y el de llegada.
- Nos entregas la documentación con la plantilla que te facilitamos.
- Nosotros tramitamos. Verificación, registro y venta del CAE al Sujeto Obligado.
- Tu cliente cobra el importe acordado, y tú quedas como quien le consiguió ese dinero.
Qué instalaciones entran
Estas son las actuaciones que más se tramitan y que probablemente ya estés ejecutando:
- Iluminación LED en naves, comercios y oficinas (IND050, TER030).
- Bombas de calor y aerotermia en sustitución de calderas (IND040, RES060, TER100).
- Variadores de velocidad en motores de bombas y ventiladores (IND240).
- Frío industrial: plantas frigoríficas, compresores, refrigerantes (IND140, IND150, IND020, IND030).
- Aire comprimido: compresores y recuperación de su calor (IND090, IND110).
- Motores de alta eficiencia (IND170).
- Envolvente térmica y ventanas en vivienda (RES010, RES020, RES070).
Hay más de cien fichas en el catálogo. Si dudas con una instalación concreta, pregúntanoslo antes de presupuestar: te decimos en el momento si tiene ficha y qué ahorro cabe esperar.
Qué datos hay que guardar (y casi nadie guarda)
Aquí se gana o se pierde la operación. El CAE certifica el ahorro, y para calcularlo hace falta saber cómo estaba la instalación antes. Lo que hay que documentar:
- Potencia y características del equipo o sistema sustituido.
- Potencia y características del equipo instalado, con su ficha técnica.
- Horas de funcionamiento anuales del sistema.
- Foto de la placa de características del equipo retirado. Un minuto de trabajo que vale dinero.
- Factura detallada, sin mezclar partidas de obras distintas.
El consejo más rentable que te podemos dar: haz una foto de la placa del equipo que retiras y anota las horas de funcionamiento. Ese gesto, que cuesta un minuto, es la diferencia entre poder tramitar el CAE y no poder.
Reactivar tu cartera
Cualquier actuación ejecutada desde el 26 de enero de 2023 se puede tramitar, aunque ya esté terminada y cobrada. Revisa tus últimos años de obra: es muy probable que tengas decenas de instalaciones que hoy generarían un ingreso para tus clientes.
Es la conversación comercial más fácil que vas a tener: no vendes nada nuevo, solo comunicas dinero que ya existe. Y te posiciona como el instalador que se preocupa por el coste real, no solo por el equipo.
Qué no se puede prometer
- No se puede garantizar un importe concreto antes de calcular el ahorro y cerrar la venta.
- No todo vale. Si la actuación no tiene ficha en el catálogo, no hay CAE, por buena que sea la instalación.
- No es inmediato. Entre verificación, registro y venta hay que contar meses.
- No se cobra dos veces el mismo kWh. Si hay subvención que cubre al 100 % el ahorro, esa parte no se monetiza.
Decir esto desde el principio no resta ventas: evita problemas. Un cliente que entiende los plazos y los límites no se lleva una decepción después.